dijous, 5 / novembre / 2009

Diumenge 32 de durant l'any - 8 de novembre

1ª Reyes 8 al 16

Isaías dice “El que creyere no se apresura”. Es un gran principio. Seguí esta regla en todos los múltiples detalles de nuestra vida, es sabiduría y bienestar, nunca mas necesaria al pueblo de Dios que en esta loca generación de velocidad y prisa.
Podemos aplicarlo con el mayor provecho a nuestra lectura y estudio de la Palabra de Dios. No es tanto la cantidad de tiempo que pasamos con las Escrituras, como la medida en que, con oración y meditamos sobre lo que esta ante nosotros, lo que determina mayormente el grado en que el alma se beneficia de la misma.
Nos perdemos mucho al pasar demasiado deprisa de un versículo al siguiente, el dejar de imaginarnos vividamente los detalles que tenemos ante nosotros, y al no esforzarnos en descubrir las lecciones prácticas que pueden sacarse de los hechos históricos. Hoy tenemos ante nosotros, un hecho histórico de esta categoría, a un personaje que es sumamente interesante y que no nos gustaría pasar de largo, pues de él se puede sacar verdaderas aplicaciones para nuestra vida. Y no es Elías, no voy hablaros de él en estas palabras; que el también es digno de ejemplo. Quisiera que observemos lo que mas sobresale en nuestro personaje, es la obediencia a Elías. Es ver como obedeció esta mujer a Elías y aprender de ello.

I OBEDECIO AUN SIENDO QUIEN ERA ELIAS UN EXTRANJERO PUES ELLA ERA DE SAREPTA NO DEL PUEBLO DE ISRAEL

a-Obedeció a un Profeta Israelita: Se requería de ella que dejara atrás las costumbres de sus padres, sus propios ideales, y obedeciera a Elías, y lo hizo.
Obedecemos nosotros: O estamos tan pegados a nuestras costumbres, nuestros quehaceres, nuestra rutina, que preferimos nuestras ideas, nuestra comodidad, antes que obedecer a la palabra de Dios. Este personaje es un vivo ejemplo de cambio radical que es lo que nosotros debemos de hacer en muchas cosas.
Obedecer no es cosa de Sexo o estatus social: Ya seas que seas hombre o mujer, niño o adulto o anciano, rico, que pobre, Aunque sea raro lo que te diga, aunque te parezca en el momento no conveniente; Dios siempre tiene razón, y hace las cosas en el momento justo, y por ello se le ha de obedecer. Samuel dice: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

II OBEDECIO AUN EN MEDIO DE LAS CIRCUSTANCIAS MÁS ADVERSAS

La Pobreza y La Escasez: Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña. La leña era normal que la compraran a los leñadores en la ciudad, pero esta viuda no tenia ni para comprar un fardo de leña. Mi tema es que cuando somos capaces de obedecer aun en las circunstancias mas adversas Dios bendice.
El Profeta pide dos cosas: Probó la obediencia que pruebas más severa.
- Tráeme agua para beber: Recordemos que Elisa había orado para que no lloviese, y ya hacia varios años que no lo hacia. El agua en aquel entonces era un privilegio y esta mujer no tendría mucha. Pero obedeció y le trajo el agua al profeta. La obediencia tiene como fundamento la fe: Que no mira las circunstancias mira lo que Dios dice y quiere que haga. ¿Habrías dado de beber al Profeta? Debemos estar preparados para hacer favores a nuestros semejantes.
- Un bocado de Pan: Una petición grotesca: Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. Si eso es lo que parece, para toda la mente humana como iba a responder una mujer con tan bajos recursos. Pero es Dios que la estaba probando para bendecirla. ¿Como respondió ella?: Y ella respondió: Vive él Señor tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.
El Hambre había llegado no solo a Israel si no a los países vecinos, y esta mujer sufría las consecuencias. Recogía dos leños para hacer la última comida. A la vista del hombre parecía imposible que pusiera socorrer a nadie. Ala vista de ella la petición del profeta fue mucho. Su vista estaba en las vasijas vacías y en los leños. ¿Cuan cortos de vista somos a veces?: Y nos apoyamos en algo tan despreciable como las tinajas, mientras esperamos en ellas, nuestra esperanza siempre será limitada y corta. Ejemplo: Los Discípulos en la alimentación de los cinco mil.

III OBEDECIO AUN EN MEDIO DE LO IMPOSIBLE

Creyó al promesa del profeta: Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. 15Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. 16Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías. La obediencia es mejor que los sacrificios, y trae multitud de bendiciones.



Pastor Francisco Martínez
Iglesia Evangélica

dimecres, 28 / octubre / 2009

Tots Sants - 1 de novembre

1Jn 3, 1-3


El apóstol Juan nos invita a mirar la grandeza del amor Divino, que no ha escatimado en medios para que podamos ser hijos suyos, pero para serlo, para poder formar parte de esa gran familia celestial es necesario acercarse a El reconociendo nuestra pequeñez y a la vez su grandeza, Pablo, dirigiéndose a los atenienses les dijo: “Para que busquen a Dios”
Hch 17:30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
Hch 17:31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
No decimos que esperamos ser hijos de Dios; ya somos hijos de Dios si creemos con todo nuestro corazón, si nos arrepentimos de nuestras faltas y si atendemos a su Palabra para vivir según sus instrucciones, el verdadero hijo de Dios da pruebas de su nacimiento espiritual por ser obediente a la palabra de Dios. El mostró su amor para con nosotros y respondemos a ese amor por ser obedientes y vivir una vida que le agrada.
Podemos tener la seguridad de que somos hijos de Dios. Podemos regocijarnos en el hecho de que el nos salvó y darle las gracias. Dice "ahora somos hijos de Dios"
Estos versos deben servir como un estímulo de vivir una vida recta delante de Dios y el mundo. Algún día el hará de nosotros algo hermoso y maravilloso. Seremos semejantes a El.
Somos hijos de Dios "y aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando el apareciere, seremos semejantes a El." ¡Que hermoso! ¡Que cosa tan maravillosa! El ve en sus hijos lo que hemos de ser. Todavía Dios no ha terminado su obra redentora en nosotros. Doy gracias a Dios por eso, si no, estaría muy desanimado, pero el todavía hará una obra muy especial en mí. Si, "seremos semejantes a El". Veremos al Cristo glorificado. No seremos iguales a El, pero si seremos semejantes. Semejantes, pero con nuestras propias diferencias, igual que cada estrella es diferente , igual que cada copo de nieve es diferente, del mismo modo cada hijo suyo también es diferente pero con el lazo de ser semejantes a El.
El Cielo será un lugar maravilloso porque allí habrá un amor puro.
Si creemos que Jesús viene y que algún día seremos semejantes a El, para nosotros es un agrado vivir una vida de pureza aquí en el mundo y de indicar a muchos el camino de la salvación, el camino de la vida plena.


Pastor Rafael Díez
Iglesia evangélica

Tots Sants - 1 de novembre

Ap 7,2-4,9-4

És una festa que ens recorda a tots la crida a la santedat. (Seria un deure el llegir en aquest dia el c. V de la Constitució Dogmàtica “Lumen Gentium” 39-41: La vocació universal a la santedat dins l’Església).
La primera lectura subratlla un gran missatge: la universalitat de la salvació: “Vaig veure una multitud... Eren gent de tota nacionalitat, de totes les races i de tots els pobles i llengües”.
Aquest text es troba en un marc litúrgic en que l’autor vol fer conèixer allò que aviat s’ha d’acomplir. Es parla d’un document tancat, serà l’Anyell qui l’obrirà; dels qui han mort a causa dels poderosos del món; del silenci davant la propera acció de Déu, ara que el document ja és obert. L’àngel que tenia la marca del Déu viu detura el poder de la mort “No feu cap mal a la terra...” i reconeix els qui vénen de la gran tribulació.
Símbols de salvació: “l’àngel puja de sol ixent” (és d’on prové la llum). “El segell de Déu viu” aquest segell indica ser propietat de Déu. Els qui havien estat marcats eren 144.000, nombre simbòlic que indica la plenitud de les 12 tribus d’Israel. Àngels i homes s’estaven al voltant del tron i davant l’Anyell constituint una sola assemblea litúrgica: “Drets, vestits de blanc i amb palmes a les mans.”
Tots som cridats al Regne, “de tota nacionalitat, races, pobles i llengües” sense que ningú tingui de renunciar a cap tret específic perquè el nostre Déu és el nostre Creador. La manera de ser de Déu ens és una lliçó pel nostre ser fills seus. Units sí, però sense anul·lar les diferències.
Aquesta festa no parla només de triomf sinó també de llàgrimes i de tribulació, però “els seus vestits han estat rentats amb la sang de l’Anyell, i els han quedat blancs”.
Els sants no han estat àngels ni herois sinó persones que han viscut en aquest món que, com el nostre, no ha estat gens fàcil: “vénen de la gran tribulació”, però ells, amb febleses i caigudes, van dir Sí a Déu en la vida quotidiana, amb una opció fonamental per l’amor.
Nosaltres esperem aconseguir la plena participació en la vida de Déu, i celebrar joiosament la potència del seu amor.

Griselda Cos
Monja benedictina

dimecres, 21 / octubre / 2009

Diumenge 30 de durant l'any - 25 d'octubre

Mc 10,46-52

Fa uns dies vaig sentir algú que deia: “em van fer perdre la fe en Déu, vaig perdre la fe en el marxisme, i ara he perdut la fe en la persona, ja no em queda res en què creure”. Aquesta persona se sent cega, necessita una llum, algú en qui creure. Li cal un motor en la seva vida, algú a qui seguir camí enllà. Si ens fixem en les seves paraules la fe en Déu la va perdre per l'acció dels homes, potser cristians ben intencionats, la fe en el marxisme la va perdre en veure els esdeveniments històrics, la fe en la persona l'ha perdut contemplant l'egoisme humà. La seva afirmació, és més que una lamentació, és un clam: Vull creure!
És la situació que ens relata Marc en l'episodi de l'evangeli que avui comentem. Tot anant cap a Jerusalem, poc abans de la Pasqua, en sortir de Jericó, a les afores de la ciutat (on vivien els leprosos, els marginats, els exclosos), a la vora del camí (fora de les rutes per on circulava la vida social), hi era Bar-Timeu, cec, demanant caritat (no tenia res més per subsistir). L'evangelista remarca “Quan sentí dir que Jesús passava”: ell no el veié, entre el soroll va haver de refiar-se del que sentia que deia la gent. Va sentir dir que Jesús passava, Jesús anava amb els seus. Ells van ser el senyal que va permetre que Bar-Timeu reconegués Jesús. L'activitat dels deixebles, els comentaris de la gent van fer adonar Bar-Timeu que passava el Mestre.
El relat segueix, i fa un tomb important, quan el cec crida Jesús: “Fill de David, compadiu-vos de mi”. No és un crit qualsevol, crida el Fill de Déu. El cec reconeix en Jesús el Fill de Déu, però els seguidors de Jesús el renyaven, el feien callar. L'entorn de Jesús ha passat de ser el senyal pel qual el cec el reconeix, a ser el gran impediment per arribar al Mestre. Ha de ser el mateix Jesús qui trenqui el mur que han constituït els deixebles al seu voltant i el faci cridar. En aquest “Crideu-lo” que diu Jesús als seus deixebles hi és el retret per la seva actitud anterior i l'encàrrec de la missió que esdevindrà permanent en l'Església, apropar els cecs, coixos... de cada moment històric a la persona de Jesús. Aquesta trobada personal serà inesborrable, transformarà les seves vides, i es convertiran en seguidors seus, sabran a qui han de seguir camí enllà, tots els dies i moments de la seva vida.
A nosaltres, cristians dels inicis del segles XXI, aquest text ens ha de plantejar algunes reflexions:
Cerquem la persona de Jesús i deixem que ens transformi la vida, que ens obri els ulls?
El nostre testimoni personal i de les nostres comunitats, és un senyal que indica on els homes i dones dels nostres barris i pobles poden anar a cercar Jesús?
Quan algú de fora s'apropa a nosaltres o a les nostres comunitats, troba la porta oberta i algú que l'acompanyi en la seva recerca de Jesús?
Preguem amb les paraules del salm:
Renoveu la nostra vida Senyor, com l'aigua renova l'estepa del Négueb,perquè esdevinguem senyal de la vostra presència amorosa entre els homes, i una porta oberta als qui us cerquen amb sinceritat de cor.


Josep Anton Clua
Consiliari de la JOC (Joventut Obrera Cristiana)

dimarts, 13 / octubre / 2009

Diumenge 29 de durant l'any - 18 d'octubre

He 4,14-16


La carta als cristians Hebreus, alguns fragments de la qual ens són oferts en la litúrgia d’aquests diumenges, molt probablement fou adreçada a uns cristians que ja feia temps que havien abraçat la fe (vegeu 5,12 i 10,32-34) i que començaven a experimentar les temptacions i els perills típics d’una segona generació com són la negligència i la mediocritat que es poden manifestar, tant aleshores com ara, de diverses maneres: des de la indolència general (vegeu 6,12) fins més concretament a l’absència en les reunions comunitàries (vegeu 10,25). Això era greu, és clar, i l’autor de la carta pretén estimular el revifament de la fe. La carta, llarga i densa, no és fàcil d’entendre, però si ens hi esforcem una mica, hi anirem trobant un autèntic tresor: el desig intens d’entrar en comunió amb Déu, l’ensenyament profund sobre Jesucrist com a únic mitjancer, una mirada comprensiva i estimulant enfront de les dificultats de la vida cristiana. L’actualitat de l’anomenada carta als Hebreus, dirigida, com deia, a uns cristians un xic desorientats i amenaçats pel descoratjament, és evident. Ens indica que l’autèntic remei a aquesta mena de mal no consisteix tant en vagues exhortacions moralitzadores sinó en un camí seriós d’aprofundiment en la fe en Jesucrist.
El breu text que ens toca avui de llegir subratlla precisament la necessitat de mantenir ferma la fe que professem en Jesús, el Fill de Déu. I aquesta fe recolza en el fet que, en Jesús, tenim l’autèntic, l’únic, gran sacerdot; tant a prop de Déu, el Creador, que és el Fill de Déu mateix i tant a prop de la criatura que s’ha fet igual que nosaltres. Estem tocant el nucli de la fe cristiana. Perquè Déu se’ns ha acostat màximament en Jesucrist, nosaltres podem acostar-nos ben confiadament al tron mateix de la gràcia de Déu. Som fills en el Fill. Som alhora grans pecadors i grans salvats. Però la fe en la victòria de Jesucrist mai no pot oblidar que l’enlairament a la glòria divina Jesús l’ha assolit no defugint sinó acceptant de manera obedient els camins de la humilitat i fins del sofriment, en una paraula, els camins de l’amor.
Cada deixeble de Jesús, i les comunitats cristianes en conjunt, no solament hem d’imitar Jesucrist, no solament hem de veure en Ell el nostre gran sacerdot, el nostre intercessor, el Just que ens fa justos, sinó que hem d’anar deixant que Ell mateix vagi amarant les nostres vides, que ens vagi configurant a Ell, que Ell visqui en nosaltres. El nostre testimoniatge cristià, i fins diria l’exercici d’aquell caràcter sacerdotal que tots tenim pel baptisme, únicament brollarà de la fonda unió amb Jesucrist mateix.



P. Jordi Castanyer
Monjo de Montserrat

dissabte, 10 / octubre / 2009

Diumenge 28 de durant l'any - 11 d'octubre

Mc 10, 17-30

L’evangeli que llegim avui, el del jove ric que s’acosta a Jesús preguntant què ha de fer per posseir la vida eterna, és molt conegut. I crec que aquest evangeli ens el podem mirar de dues maneres.
La primera és posar-nos nosaltres en el lloc d’aquell jove ric, i pensar quines coses ens fan difícil avui dir sí al camí al que Jesús ens convida. Poden ser coses materials, però també podria ser el preocupar-nos massa per coses que no ens deixen veure el que és essencial. Pot ser el estar tan habituat a una manera de veure les coses que no ens deixi l’oportunitat de sorprendre’ns, d’obrir-nos a la novetat. Pot ser també el tenir una opinió tan feta sobre una persona, que ja no ens deixi aprendre res de nou, ni descobrir el que Déu ens vol dir per mitjà d’ella.
La vida eterna que aquell jove buscava, el camí del regne que Jesús ens proposa, és quelcom que anhelem i que a la vegada desconeixem. És sempre una novetat, una sorpresa, i cal estar disposats a deixar el que ens fa nosa per descobrir-lo, cal ser molt lliure per poder seguir aquest camí.
I el problema d’aquell jove ric que s’acosta a Jesús no són tant les coses que tenia, sinó el que li mancava. Li mancava l’alegria d’haver trobat el gran tresor del regne, de la que ens parlen tantes paràboles a l’evangeli. Li mancava aquesta il·lusió que li fes perdre la por de deixar enrere coses, per haver trobat l’única cosa que val la pena. Li mancava la saviesa de la que ens parla la primera lectura i que val més que tot l’or del món, perquè és haver trobat la vida veritable, la que pot omplir el nostre cor. Nosaltres ens acostem a Jesús sempre demanant-li que ens renovi aquesta alegria per haver trobat el regne, perquè sense ella no sabrem seguir-lo, la por no ens deixarà ser lliures.
I deia que aquest evangeli també ens el podem mirar d’una segona manera, que també ens pot dir molt. Podem posar-nos en el lloc de Pere, que s’acosta a Jesús dient que ells ho han deixat tot per seguir-lo. I no ho diu amb orgull sinó amb tota sinceritat, perquè ara necessita més que mai que Jesús continuï ajudant-lo. Tots els que avui ens esforcem novament per descobrir què ens diu l'evangeli, som també d’aquests que hem dit sí a Jesús, i que per ell hem deixat enrere moltes coses. Sobretot hem renunciat a la vida que ens resulti més còmoda, perquè busquem al costat de Jesús una vida millor. Volem aprendre a viure aquesta novetat del Regne que Jesús ens mostra. I això és molts cops anar contracorrent, ficar-se en un camí que molta gent no entén. Això és el que els passava a Pere i als primers cristians, havien començat a seguir Jesús amb il·lusió però necessitaven cada dia renovar la confiança, descobrir cada dia tot el que havien guanyat, per a que la incomprensió i les persecucions no poguessin amb ells, per a que el desànim no ho llencés tot a perdre.
Amb aquest evangeli Jesús ens anima a confiar que al seu costat no ens faltarà res, que no hem de tenir por, que ja ara rebrem molt més del que deixem enrere, i que les dificultats, tot i que hi seran, no ens podran prendre mai allò que anhelem. Que en posar-nos avui novament davant Jesús a l'escolta del seu evangeli, ho sapiguem fer com Pere, presentant davant Jesús la nostra vida, la nostra il·lusió de seguir-lo. Per demanar-li amb confiança que el necessitem ara més que mai, per pregar-li que sigui sempre al nostre costat.



Mn. Josep Vicenç Moragues